3 indicios que debes conocer para mejorar tu situación financiera

Tener tus cuentas bancarias en saldo más que positivo te mantiene tranquilo por cuanto dispones de efectivo para solventar cualquier emergencia que pueda presentarse en el futuro. Sin embargo, si vives el día a día, y siempre presentas problemas para cancelar tus cuentas, significa que algo no está bien del todo. Por supuesto que existen varios factores a considerar, por cuanto cada quien tiene situaciones muy particulares, donde podemos tener la disposición para mejorar nuestra situación financiera, pero no sabemos cómo.

En ese sentido queremos prestarte ayuda mediante 3 indicios que te permitirán saber si no estás administrando correctamente tu dinero y tienes que buscar la manera adecuada para corregirla.

1. La tarjeta de crédito; una deuda constante

Las tarjetas de crédito surgieron para solventar situaciones de contingencias, sin embargo para beneficio de las entidades bancarias, las personas suelen usarla para todo, lo que genera un endeudamiento que perjudica en extremo tus finanzas. Como sugerencia, úsala sólo cuando sea en extremo necesaria.

2. La imposibilidad de ahorrar

Siempre la recomendación dicta la necesidad de ahorrar, por lo de estar preparado ante situaciones de contingencia o también para la recreación con tu familia. Pero si solo dispones de tu salario para cubrir apenas tus pagos, probablemente requieras de un poco de inversión que tenga por lo menos un 90% de probabilidades de éxito.

3. La preocupación constante por el dinero

Tal vez sea la señal más evidente de todas. Cuando una persona comienza a padecer estrés y preocupación por sus finanzas, es porque el dinero no te está rindiendo para cubrir tus gastos y necesidades básicas. En ese momento se hace necesario revisar y planificar tus entradas y gastos.

¿Qué puedes hacer?

En estos casos debes buscar una motivación adicional, proponiéndote alcanzar objetivos que te impulsen al ahorro. Puedes pensar en comprar una vivienda más grande y cómoda para tu familia, ir de viajes con la familia, montar un negocio o incluso pagar los estudios universitarios de algún hijo.Una manera de comenzar es elaborando un presupuesto personal y distribuyendo tus entradas de tal manera que puedas disponer de una cantidad constante destinada al ahorro. Lo importante en todo caso es que puedas tener una clara visión de cómo manejar tu dinero de la manera más adecuada.